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Cómo marcar la diferencia a través de la RSC

Cómo marcar la diferencia a través de la RSC

Miércoles, 17/07/2019


La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) se ha convertido en uno de los pilares en los que las empresas sustentan su actividad. Ya forma parte de su modelo de negocio y se incluye en el Plan Estratégico empresarial.

Esta inversión en RSC se incluye dentro de la estrategia en Comunicación Corporativa de la compañía. Línea que, a su vez, se incorpora al plan estratégico global.

La RSC nace como herramienta para que las empresas retornen a la sociedad parte de sus beneficios, pero lo cierto es que, en los últimos años, en un contexto cada vez más exigente por parte de la opinión pública, la imagen de la RSC como concepto se ha visto perjudicada. La percepción de que la RSC no es más que una herramienta para mejorar la reputación de las compañías, alejada de su fin último, es una constante que perjudica tanto a las empresas como a la sociedad.

Este enfoque de que la RSC no tiene un objetivo más allá de ser una herramienta de comunicación hace que muchas empresas inviertan lo justo y necesario para cubrir el expediente, algo que provoca que la opinión pública caiga en su percepción positiva de las propias empresas, entrando en una rueda que no beneficia a ninguno de los agentes implicados.

Beneficios de una empresa que invierte en RSC

Es imprescindible, por lo tanto, cambiar el foco. La RSC sí es una herramienta de comunicación para las empresas pero este no debe ser su único objetivo, sino una consecuencia de la implementación de una correcta política de responsabilidad social, no sólo hacia afuera sino también hacia el interior de las mismas, como pueden ser los planes de igualdad, de diversidad o de respeto al medioambiente en sus actuaciones.

De esta manera, debemos entender que a través de la RSC, la empresa se involucra activamente en la sociedad, al margen de su actividad como generadora de productos y servicios, la compañía demuestra una inversión en valores, DDHH, medioambiente, igualdad, protección de víctimas; se diferencia de su competencia y crea en definitiva un valor a largo plazo, lo que en última instancia mejora su reputación, su imagen corporativa y su posicionamiento en el sector, mejorando los resultados de la empresa.

La RSC es por tanto un punto indispensable en la estrategia de desarrollo de negocio de la propia empresa, de su correcta implementación dependerá el nivel de beneficios materiales o inmateriales que esta aporte a la compañía. Es un trabajo fundamental que requiere un análisis de la situación de los riesgos internos y externos; una fijación de objetivos realistas y alcanzables que generen ilusión pero que sobre todo tengan un impacto real y cuantificable; y el establecimiento de mecanismos de control y seguimiento de acciones que se traduzca luego en una comunicación eficaz de los resultados.

Sólo entonces se podrá marcar la diferencia y que la empresa tenga un impacto positivo en su reputación como consecuencia de una RSC seria y correctamente implementada.


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